8 de diciembre de 2008

Declaro mi ateísmo con gracia

Hace tiempo que me importa un comino,

que el último jalón de mi camino

caiga lejos de Roma.

Hace tiempo que no juego al acertijo,

tan esdrújulo de un padre y un hijo,

y una blanca paloma.

Y lo cierto es que no me desespero,

desde el día en que al célebre madero

lo comió la carcoma.

Pero si me preguntan y lo digo

aparte de algún que otro íntimo amigo

todos creen que es broma.

Y como con eso no se bromea,

esperan que Dios me dé con la tea

de churruscar Sodoma,

o que al menos diga yo, reconfortante,

que me he hecho mahometano o protestante,

hablamos otro idioma.

Pues nada más que eso me faltaba

que tuviera que asirme a la chilaba

del profeta Mahoma,

ni a tripa de Lutero ni aún de Buda.

Prefiero caminar con una duda

que con un mal axioma.

Porque dudo que la final de este asunto,

la cosa no se acabe con un punto

sino con punto y coma,

y no espero un cielo o un infierno.

Lo más confío en que seré algo eterno

gracias al cromosoma.

Tranquilo puedo vivirme mi historia

sabiendo que a las puertas de la gloria,

mi nariz no se asoma.

La muerte no me llena de tristeza,

las flores que saldrán por mi cabeza

algo darán de aroma.

El Cromosoma - Javier Krahe

Javier Krahe - El cromosoma

Etimológicamente la palabra ateo viene del griego y está compuesta del prefijo “a” que significa “sin” y de “theo” que significa “dios”; es decir sin ningún dios (con minuscula). A mi juicio no creer, en qué o Quién tener fe, es una elección personal lo suficientemente importante que no debe ser inculcada. Oí que Él es el mismo para el católico, protestante, musulmán, africano de la Sabana o indio del Amazonas, hay culturas que tienen varios dioses; para mí es querer explicar lo que no entendemos. Ya no hay lugar para los mitos; está el Big Bang que para mí tiene mucha más credibilidad que el que digan: el mundo, plano, descansa sobre los lomos de cuatro elefantes, estos, a su vez, se apoyan en una tortuga inmensa, y ésta camina eternamente por el costado de una serpiente que se muerde la cola...

¿O no?

Obviamente algunas partes del qué sí me atraen, sin embargo no me convece el cómo de las religiones. "...Y al prójimo como a ti mismo" ¿qué esperar de quien se martiriza?

Txetxu

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2 comentarios:

  1. Pues bienvenido al club!!!

    Muy buena, e irónica, la letra de Krahe al que "conocí" en el programa de Tola hace muuuuuuchos años.

    Ya tengo la información sobre la apostasía. Un día de estos la inicio. No quiero ser un número más!!

    Un abrazo!!

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  2. Supongo que, como todos, te haces muchas preguntas sobre el por qué y el cómo de la Vida, y, como muchos también, te muestras contrario a quienes han monopolizado el Gran Misterio. Yo creo que hay Alguien mayor que nosotros, y por eso cuesta tanto verlo.

    Un saludo

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