1 de marzo de 2009

Bailar sin limitaciones

Respecto a comentarios inoportunos por ir en silla de ruedas preguntaría ¿no conoce la canción de Alberto Cortez que dice “Pobrecito mi patrón… ¡Piensa que el pobre soy yo!”? Probablemente no entendería, oí que la ignorancia es la madre del atrevimiento y no ha de tener muchas luces quien tiene tan poco tacto ¿no es consciente de que puede hacer sentir mal? No gusta que lo recuerden, igual en ese momento es en lo que menos pensamos ¡ya nos deprimimos sin nadie! Sí, seremos físicamente “inferiores": Lo entrecomillo, seguramente ese individuo, por lo general personas de avanzada edad, tiene algún impedimento físico no tan evidente (psíquico, por lo menos para mí, sí lo tiene); lo de él es admirable ¿podría hacer algo parecido a lo de la chica del video?

Txetxu

A veces pasa que intenta reproducirse antes de cargar y se para unos momentos. Si no lo sabes, te digo; para que eso no ocurra, desplazar a la izquierda, manteniendo pulsado el ratón, el botón que está sobre la línea roja de abajo, en el video. Igual alguna, o todas las explicaciones sobran, pero a mí cuando desconozco algo me gusta que lo detallen lo más posible; si no me he explicado bien, pregunta (Blogger me notifica por e-mail cuando tengo un comentario).

1 comentarios:

  1. Qué buenos recuerdos me ha traido este video!

    Estuve cinco años con un chico, que iba en silla de ruedas, y también bailábamos en las fiestas (él no con tanta energía como el del video)y disfrutábamos mucho, e hicimos bonitos viajes juntos. Ni la silla, ni las escaleras, ni la playa eran un impedimento para él: me tenía a mí.

    Fuimos muy felices esos años, hasta que se fue en marzo de 1992.

    Un beso, Txetxu.

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